El presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Sergio Díaz-Granados, considera que la polarización política, la violencia y la creciente desconfianza en las instituciones de la región contribuyen al deterioro de los flujos de inversión. «La raíz de esa polarización está mucho en la desesperanza y en la falta …
El presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Sergio Díaz-Granados, considera que la polarización política, la violencia y la creciente desconfianza en las instituciones de la región contribuyen al deterioro de los flujos de inversión.
"La raíz de esa polarización está mucho en la desesperanza y en la falta de confianza, sobre todo de las clases medias y de la gente joven en América Latina, e intensificada por la disrupción de las redes sociales en la política", explicó en una entrevista a EFE en Viena al margen de un foro del Fondo de la OPEP para el Desarrollo Internacional (OFID).
Díaz-Granados habló en ese sentido de la "pérdida de capacidad de intermediación" de los partidos políticos tradicionales, y señaló que esto ha desorganizado el debate político en América Latina.
A esa polarización se suma, dijo, la diferente posición, más o menos a favor de los negocios, que han adoptado los Gobiernos de la región frente a los negocios, otro factor que explica el deterioro de los flujos de inversión hacia Latinoamérica.
En ese contexto, el presidente ejecutivo del CAF se reunió esta semana en Viena con varios ministros latinoamericanos de Finanzas y con representantes de las diez instituciones financieras que integran el llamado Grupo de Coordinación Árabe.
El objetivo fue dar continuidad al diálogo iniciado en Sevilla (España) en 2025, identificar oportunidades concretas de inversión y fortalecer la alianza entre ambas regiones, explicó el jurista colombiano.
"Hemos avanzado con prácticamente todos los fondos árabes de desarrollo. Hemos suscrito ya los memorandos de entendimiento para trabajar conjuntamente con los fondos árabes y el CAF en América Latina y hemos comenzado a identificar programas y proyectos para ser financiados en los próximos años", aseguró Díaz-Granados.
El CAF, fundado en 1968 y al que pertenecen veintidós países latinoamericanos, España y Portugal, es una institución que financia proyectos de desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe.
En colaboración con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el CAF ha movilizado en los últimos cinco años unos 1.175 millones de dólares en distintos programas, y aspira a aportar otros 3.000 hasta 2031, destacó su presidente.
Díaz-Granados mencionó proyectos en Perú, El Salvador o la República Dominicana, donde existe gran interés por aplicaciones digitales, mientras que en varias islas del Caribe se llevan a cabo proyectos de resiliencia y de gestión del agua.
En Colombia, por su parte, el CAF financia proyectos de protección del clima y de la llamada 'economía azul', que pretende impulsar el desarrollo sostenible, incluyendo la vida submarina.
El desafío de la violencia
Según explicó Díaz-Granados, la violencia es uno de los grandes desafíos de la región, por lo que resolver los problemas de seguridad generaría "más confianza para la atracción de inversión y un círculo virtuoso de crecimiento".
Pese a ello, el colombiano destacó que América Latina sigue siendo una de las regiones más democráticas del mundo, que canaliza sus diferencias políticas a través de las urnas, tal y como acaba de suceder en Colombia, donde la participación en las reciente elecciones presidenciales fue del 63 %.
Por otro lado, Díaz-Granados destacó que "la batalla arancelaria (con Estados Unidos) de los últimos dos años" no tuvo tantos efectos como muchos suponían, aunque tampoco permitió mejorar las cosas.
"Se han incorporado los aranceles al coste de la vida, que subieron del 0 al 15 %, y eso ha aumentado la inflación en muchos países, lo que ha hecho que persistan las tasas altas de interés", algo que, advirtió, "dificulta el crecimiento económico" y profundiza el deterioro de los flujos de inversión.
Según el responsable del CAF, en América Latina sigue habiendo poco comercio intrarregional, y el reto es lograr una mayor integración entre los cerca de 650 millones de habitantes de la región.
Relaciones con la UE
Díaz-Granados alcanzó a valorar positivamente las crecientes relaciones comerciales de la región con la Unión Europea (UE), como los acuerdos con México y Chile o el pacto con el Mercosur, que acaba de entrar en vigor tras 25 años de negociaciones.
Al hacerse efectivo, la red de acuerdos comerciales de la UE con América Latina y el Caribe equivale al 97 % del PIB de la región y al 21 % del PIB mundial, destacó Díaz-Granados.